American Gansters

Producida por Brian Grazer (“Una mente maravillosa”), la película ha tardado en encontrar los verdaderos “padres” del proyecto que la sacaran adelante. en el 2000, Grazer compró los derechos de un artículo de Mrk Jacobson, “The return of superfly”, en la revista “New York” sobre la trayectoria del mafioso Frank Lucas.

Crítica: El guionista de “La lista de Schindler”, “Acción civil” o “La intérprete” estructura una larga historia en varios capítulos, sin perder el ritmo ni la cohesión en lo que se está explicando. En una primera parte se narra el ascenso dentro del “hampa” de un hombre prácticamente desconocido. La heroína pura que consigue –a través de algunos militares corruptos en Vietnam- y que vende a mitad de precio que el resto de distribuidores le encumbran como el rey del Harlem y el verdadero patrón de su familia. Una familia por la que se desvive y a la que implica en sus turbios y millonarios negocios. Mientras Frank asciende, Richard, un policía tan honrado que casi todos sus compañeros detestan, desciende a lo peor de su vida personal y casi profesional, para luego, en la medida que da caza a Frank Lucas, ir ascendiendo y recuperar parte de su dignidad perdida. Curiosamente, en esa fase de su encumbramiento, Lucas empieza su declive. Por su parte, Ridley Scott, que ya había trabajado con Crowe el exitoso neopeplum “Gladiator” y en la comedia “Un buen año”, recupera el género negro en su vertiente más mafiosa, como ya hicieran Coppola y Scorsese en su momento. Y lo hace con un tono, con un diseño de producción, un casting y una realización que pretende dejar claro que se trata de una historia contada a lo grande, con cierto aire de querer ser definitiva. Los montajes paralelos, clásicos en el cine y clásicos en las sagas de la mafia para contrastar acciones moralmente antitéticas, son un claro ejemplo de que Scott no rechaza la tradición cinematográfica. Como tradicional en el género es la esquizofrenia también moral de sus protagonistas: el gángster que mata a sangre fría y distribuye droga de forma masiva a través de sobornos, es un hijo, hermano, primo, tío e incluso marido admirable, al menos, en apariencia; y el policía honrado hasta la médula en lo profesional es un marido infiel y padre despreocupado. Como le reprocha su mujer, parece que Richard intente compensar su falta de honestidad en casa con una conducta intachable en su trabajo. Este aspecto, en la última parte de la película, inspira momentos que recuerdan a “Los intocables de Eliot Ness”, con la brigada especial antidroga que encabeza el personaje de Russell Crowe: esos inicios marginales, al margen de la élite policial y con una ética policial a prueba de bomba, y su evolución a mejor también en cuanto a medios materiales. Curiosamente, ambos protagonistas, tanto Crowe como Washington, han conocido y tratado a los personajes que interpretan, de los que dicen haber adoptado acentos y modos de moverse. Aunque queda claro que la película añade unos aspectos y cambia otros que no fueron tal y como Scott relata. Un Scott que tampoco se ahorra su dosis de violencia y cierto tono grotesco que envuelve el submundo por el que circulan los protagonistas.

VALORACIÓN: + + +

CONTIENE ( 0 a 3):
HUMOR:
ACCIÓN: 2,5
VIOLENCIA: 2,5
SEXO: 1,5

( Datos facilitados por la Asociación de Telespectadores de Cataluña )

Alquiler

2 créditos
48 horas

Compra

3 créditos

Clasificación: Mayores de 18 años

Género: Thriller/policíaca

Director: Ridley Scott; guionista Steven Zaillian

Reparto: Denzel Washington, Russell Crowe, Carla Gugino, Cuba Gooding Jr., Josh Brolin, Ruby Dee, Chiwetel Ejiofor, RZA, Ted Levine, Armand Assante, Ric Young, Clarence Williams III, John Ortiz, John Hawkes, Jon Polito, Kevin Corrigan