X Files: Creer es la clave (Expediente X 2)

En el último episodio de “Expediente X”, Mulder es acusado de haber asesinado a un hombre, juzgado por un tribunal militar y puesto en prisión, aunque logra escapar gracias a sus fieles amigos. Seis años más tarde -la serie terminó en 2002- Mulder vive desmotivado y aislado de la gente, mientras evade la justicia, y Scully trabaja como doctora en un hospital católico. La desaparición de unas chicas en una región rural de Virginia, cuyos cuerpos la policía logra encontrar gracias a las supuestas visiones de un exsacerdote pedófilo, sirve a los dos ex agentes del FBI como motivo para retomar su antigua rutina.

Crítica: “Expediente X” se convirtió en una serie de culto en los años 90, y para muchos, con permiso de Twin Peaks, en la mejor serie de la pasada década. La serie mezcló géneros -algo no muy habitual a principios de los 90- como la ciencia-ficción de serie B, el cine policíaco y de conspiraciones políticas. En los casos de estos dos expertos en fenómenos paranormales y vida alienígena se alternaban extraterrestres, fantasmas vengativos, vampiros, hombres lobo y psicópatas mutantes. En 1998, “Expediente X” ya tuvo su versión cinematográfica que no apasionó a sus fanáticos y, quizá por ello, no ha sido hasta una década después, cuando su creador Chris Carter ha vuelto a reunir a David Duchovny y Gillian Anderson en la gran pantalla. En esta ocasión, la trama deja de lado los extraterrestres y los efectos especiales para acercarse a películas con cierto punto macabro, como “Seven” y “El silencio de los corderos” –aunque sin llegar a su nivel-, y también para refrescarnos la moraleja de Frankenstein. La historia empieza seis años después del último capítulo de la serie, el tiempo que ha pasado desde su despedida televisiva. Los protagonistas retoman su relación profesional, aunque Scully no abandona sus compromisos en el hospital, y también su ambigua relación amorosa. El hilo argumental no ignora la serie, sino que trata temas latentes a lo largo de sus nueve temporadas, como el bebé que ambos tuvieron y dieron en adopción o la desaparición de la hermana de Mulder, que tanto le obsesiona. También requiere un apunte el título, que en español se ha traducido absurdamente como “Creer es la clave”, ya que es más idónea la traducción literal “Necesito creer”. Esta afirmación es la que hace Mulder en la primera temporada de la serie en referencia a su hermana desaparecida, y que aparece en un póster colgado en su despacho. En la presente versión cinematográfica, también Scully, más reticente a las creencias sobrenaturales, parece gritar desesperadamente a lo largo de la película que necesita creer en algo más que en un puñado de reglas científicas. El tema de la fe, la necesidad de creer, el perdón de Dios y la confianza en Él para que ponga cordura al caos y mal de la Tierra, impregnan la historia, en la que no paran de desfilar imágenes religiosas y curas católicos; uno visionario y en proceso de expiación por sus abusos a menores, y otro más racional y frío en el hospital donde trabaja Scully. Un blockbuster más para la época estival, pero con más contenido de lo habitual, que se apunta a la moda de la cartelera de este verano: convertir en película series de éxito, véase “Sexo en Nueva York” o “Superagente 86”.

VALORACIÓN: + + +

CONTIENE (0 a 3):
HUMOR:
ACCIÓN: 2
VIOLENCIA: 3
SEXO:

( Datos facilitados por la Asociación de Telespectadores de Cataluña )

Alquiler

2 créditos
48 horas

Compra

3 créditos

Clasificación: Mayores de 18 años

Género: Suspense

Director: Chris Carter; guionista Chris Carter, Frank Spotnitz

Reparto: David Duchovny, Gillian Anderson, Adam Godley, Amanda Peet, Billy Connolly, Callum Keith Rennie, Mitch Pileggi